Antes de la llave, la lupa. Una guía práctica para inspeccionar la propiedad y evitar sorpresas después de firmar el contrato.

La inspección es la última línea de defensa antes de asumir un compromiso caro. Hecha con método, revela lo que las fotos y las conversaciones ocultan.

Estructura e instalaciones

Revisá filtraciones, rajaduras, el funcionamiento de las canillas, los enchufes y las térmicas. Los problemas hidráulicos y eléctricos son los más caros de corregir.

Terminaciones

Los pisos, las puertas, las ventanas y la pintura cuentan la verdadera edad de la propiedad y el cuidado del dueño anterior.

Entorno y documentación

El ruido, la luz natural, las cocheras y la regularidad de los documentos completan el panorama. Nada reemplaza una visita en distintos horarios.

Registrá todo

Fotografiá y anotá cada detalle. Un acta de inspección protege a ambas partes y se convierte en referencia ante cualquier divergencia.

Firmar sin inspeccionar es apostar a ciegas en una de las decisiones financieras más importantes de la vida.