Comprar una vivienda sin hacer una inspección rigurosa puede salir caro. Problemas eléctricos, hidráulicos y estructurales que pasan desapercibidos en una visita rápida pueden representar decenas de miles en reformas.
La inspección es una de las etapas más importantes, y más descuidadas, en la compra de una vivienda. Los compradores se centran en el precio, la ubicación y el plano, pero olvidan verificar aspectos técnicos que pueden derivar en grandes gastos futuros.
Estructura y cimentación
- Grietas en paredes y losas: diferenciarlas de fisuras superficiales
- Humedad en paredes, especialmente en el zócalo
- Desnivel de pisos y revestimientos
- Estado del tejado y canalones
Sistema eléctrico
- Acometida y capacidad del cuadro de interruptores
- Conexión a tierra
- Puntos de enchufe (carga máxima por ambiente)
- Cableado visto o empotrado
Sistema hidráulico
- Presión del agua en todos los puntos
- Funcionamiento de desagües y alcantarillado
- Estado de llaves de paso y grifos
- Depósito de agua (higienización, volumen, ubicación)
Áreas comunes (para apartamentos)
- Estado del garaje y demarcación de plazas
- Hall de entrada y pasillos
- Estado de la fachada
- Sistema de seguridad y portería