El trabajo remoto reorganizó las prioridades de vivienda. Mirá cómo las oficinas en casa, las ciudades intermedias y las nuevas plantas se convirtieron en tendencia.

El trabajo híbrido llegó para quedarse y, con él, cambió lo que la gente busca en una propiedad. La casa también se convirtió en oficina, y eso redefine la demanda.

Un ambiente más

El espacio para trabajar dejó de ser un lujo. Las plantas con un dormitorio extra o un rincón para home office ganaron demanda y valor.

El éxodo controlado

Sin la obligación diaria de trasladarse, muchos migraron a ciudades intermedias y barrios más tranquilos, en busca de más espacio por el mismo presupuesto.

Infraestructura digital

Una internet estable y buena conectividad entraron en la lista de exigencias, junto con la cochera y el área de esparcimiento.

La propiedad del trabajo remoto es más versátil y más conectada, y el mercado se adaptó rápido a esta nueva rutina.