De la construcción modular a las casas pasivas energéticamente, pasando por el hormigón reciclado y la impresión 3D, la industria de la construcción vive su mayor revolución en décadas, y eso afecta directamente al valor de los inmuebles.
La industria de la construcción está atravesando una transformación acelerada impulsada por tres fuerzas: escasez de mano de obra calificada, presión por la sostenibilidad ambiental y demanda de velocidad de entrega.
Construcción modular e industrializada
Los sistemas constructivos industrializados, donde los elementos se prefabrican en fábrica y se montan en obra, ya representan el 15% de los nuevos lanzamientos. Grandes promotoras adoptaron el sistema a gran escala.
Las certificaciones verdes como diferencial de precio
Los inmuebles con certificación LEED, AQUA o EDGE presentan una prima de precio del 8% al 20% sobre inmuebles convencionales equivalentes. Más importante aún: tienden a conservar mejor su valor en ciclos de caída del mercado.
La revolución de la automatización residencial
Los inmuebles con automatización residencial integrada (smart home) tienen una velocidad de venta un 23% mayor y un ticket medio un 11% superior, según datos de portales inmobiliarios. La instalación posterior en inmuebles usados cuesta entre R$ 15.000 y R$ 80.000, según el alcance.



